Durante mucho tiempo se ha repetido la idea de que cada vez se lee menos. Sin embargo, los datos cuentan una historia muy distinta. España atraviesa uno de los mejores momentos de su historia reciente en cuanto a hábitos de lectura. Según el último Barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de Libros, el 66,2 % de los españoles lee libros por ocio en su tiempo libre, la cifra más alta registrada hasta la fecha. Si se suman otros tipos de lectura, el porcentaje de población lectora alcanza prácticamente el 70 %.
Además, los jóvenes desmienten otro de los grandes mitos. El grupo de edad entre 14 y 24 años es el que más lee por placer, con un 76,9 % de lectores habituales. También las mujeres mantienen índices de lectura superiores a la media, y el hábito lector sigue creciendo en prácticamente todas las franjas de edad.
Los libros interesan. Se leen más. Se venden más. Incluso la industria editorial española ha superado los 3.000 millones de euros de facturación anual, consolidando más de una década de crecimiento.
Entonces surge una pregunta inevitable.
Si leemos más, ¿por qué las librerías siguen teniendo dificultades?
La respuesta no está en el interés por la lectura, sino en cómo consumimos.
Hoy una librería independiente no compite únicamente con otra librería. Compite con grandes plataformas digitales, con modelos de entrega inmediata y con empresas capaces de invertir enormes cantidades en publicidad y posicionamiento.
A ello se suman otros factores que afectan especialmente al pequeño comercio cultural:
- El incremento de los costes de funcionamiento.
- La presión del mercado inmobiliario y el aumento de los alquileres.
- La pérdida de visibilidad frente a las grandes plataformas.
- El cambio en los hábitos de compra, cada vez más rápidos y digitales.
Un ejemplo reciente lo encontramos en Madrid, donde una encuesta del sector señala que el 41 % de las librerías considera que su situación inmobiliaria presenta un riesgo alto o muy alto para los próximos años debido al aumento de los alquileres.
Andalucía también lee más
En Andalucía la tendencia es igualmente positiva. El índice de lectura ha mejorado de forma notable en los últimos años y se ha acercado progresivamente a la media nacional. En apenas un lustro, el hábito lector ha aumentado más de cinco puntos en la comunidad autónoma.
Además, Andalucía mantiene una intensa actividad editorial. Solo en 2025 se editaron más de 14.000 libros en la comunidad, con un crecimiento cercano al 14 % respecto al año anterior.
Es decir, en Andalucía se escribe, se publica y se lee más que hace unos años. Sin embargo, las librerías independientes siguen necesitando el respaldo de sus lectores para poder mantenerse.
Una librería de barrio es mucho más que un comercio
Cuando una persona entra en una librería independiente no está realizando únicamente una compra.
Está entrando en un espacio donde alguien recomienda un libro pensando en ella. Donde se organizan presentaciones, clubes de lectura y actividades culturales. Donde los libros no se ordenan por algoritmos, sino por criterio, experiencia y pasión lectora.
Las librerías son lugares donde se crean conversaciones, donde se descubren autores y donde muchas veces nace el gusto por la lectura.
También forman parte del tejido económico y cultural de nuestros barrios. Ayudan a mantener vivo el comercio local y generan espacios de convivencia que difícilmente pueden sustituirse.
El futuro de las librerías depende de pequeñas decisiones
Es cierto que hoy comprar un libro puede hacerse con un clic. Pero también es cierto que cada vez que una persona decide cruzar la puerta de una librería de barrio está apoyando un modelo cultural diferente.
Está ayudando a que siga existiendo un comercio cercano, está contribuyendo a que haya más espacios culturales en su ciudad y está haciendo posible que alguien pueda seguir recomendando libros desde el otro lado del mostrador.
Porque las librerías independientes no sobreviven solo gracias a los buenos datos de lectura. Sobreviven gracias a las personas que deciden formar parte de ellas.
Cada vez que entras en tu librería de barrio, eliges que siga existiendo
España lee más que nunca. Andalucía también.
Ahora el gran reto es conseguir que ese crecimiento de lectores se traduzca también en apoyo a las librerías independientes, esos espacios que convierten la lectura en una experiencia cercana y compartida.
Porque una librería de barrio no es solo un negocio. Es cultura viva, comercio local, comunidad. Y merece seguir formando parte de nuestras calles.



